- Comprueba tu equipación básica: casco homologado, guantes y chaqueta.
- Lleva contigo la documentación personal y la que solicite el establecimiento.
- Infórmate sobre la ruta o el tipo de recorrido previsto.
- Ajusta espejos, manetas y asiento antes de iniciar la marcha.
- Haz una revisión visual rápida de neumáticos y frenos.
Por qué cada paso cuenta
La prueba de una moto es el momento ideal para comprobar si se adapta a ti. Prepararte con antelación te permite centrarte en lo esencial: la postura, la respuesta general y la comodidad al conducir.
Equipación adecuada
La seguridad empieza por uno mismo. Un casco bien abrochado y unos guantes con buen agarre te ayudarán a concentrarte en las sensaciones sin distracciones. En Madrid, donde el tráfico puede ser intenso, ir protegido resulta aún más importante.
Documentación
Tener tu documentación lista evita esperas innecesarias. Los establecimientos suelen revisarla antes de comenzar, así que llevarla a mano agiliza todo el proceso.
Ajustes previos
Cada persona tiene su propia postura. Dedica un momento a regular espejos y mandos; un ángulo incorrecto puede alterar tu percepción sobre la maniobrabilidad o el confort.
Inspección visual
No se trata de desconfiar, sino de familiarizarte con la moto. Observa neumáticos y frenos: ganarás confianza y podrás detectar cualquier sensación extraña durante la conducción.
Errores comunes durante la prueba
- No preguntar por el recorrido: saber si será urbano o mixto ayuda a enfocar tus impresiones.
- Conducir con prisas: una actitud tensa impide apreciar detalles como suavidad o equilibrio.
- No comentar tus sensaciones al final: compartirlas permite al asesor orientarte mejor según tus preferencias reales.
Recordatorio final
Una buena prueba no busca velocidad, sino conexión. Valora si te sientes cómodo en maniobras lentas, si los mandos responden de forma natural y si la posición encaja con tu estilo diario. En nuestro taller en Madrid te acompañamos durante todo el proceso para que tomes una decisión informada y segura.